El Día Mundial contra la Hepatitis, celebrado el 28 de julio, es una oportunidad para intensificar la lucha internacional contra la hepatitis, alentar la actuación y la participación de personas, asociados y público, y hacer hincapié en la necesidad de una mayor respuesta mundial, como se explica en el Informe mundial sobre la hepatitis publicado por la OMS.

Se eligió el 28 de julio por ser el día del nacimiento del Dr. Baruch Blumberg, laureado con el Premio Nobel, que descubrió el virus de la hepatitis B e inventó una prueba diagnóstica y la vacuna.

La baja cobertura de las pruebas diagnósticas y del tratamiento es el problema más importante que hay que resolver para lograr los objetivos de eliminación mundial para 2030.

325 millones de personas padecen hepatitis víricas B y C.
2.850.000 de personas se infectaron en 2017
80% de las personas con hepatitis carecen de prevención, pruebas y tratamiento.
6000 millones de US$ anuales es la cantidad que habría que invertir para alcanzar las metas mundiales de eliminación para 2030.

Las hepatitis víricas B y C afectan a 325 millones de personas en todo el mundo y causan 1,4 millones de muertes al año. Son la segunda enfermedad infecciosa más mortífera después de la tuberculosis, y hay 9 veces más personas infectadas por los virus de la hepatitis B y C (VHB y VHC) que por el VIH. Las hepatitis víricas se pueden prevenir, tratar y, en el caso de la hepatitis C, curar. Sin embargo, más del 80% de las personas con hepatitis carecen de servicios de prevención, detección y tratamiento.

Durante la campaña del Día Mundial contra la Hepatitis 2019, la OMS insta a todos los países y asociados a promover el tema "Invertir en la eliminación de las hepatitis". La OMS publicará nuevas estimaciones de las inversiones adicionales necesarias para alcanzar los objetivos de eliminación de las hepatitis víricas acordados a nivel mundial para 2030, en el contexto de la cobertura sanitaria universal. El país anfitrión del Día Mundial contra la Hepatitis 2019 fue Pakistán. Los eventos mundiales se celebraron en Islamabad los días 27 y 28 de julio de 2019.

Introducción

El hígado es el órgano más grande dentro de su cuerpo. Ayuda al organismo a digerir los alimentos, almacenar energía y eliminar las toxinas. La hepatitis es una inflamación del hígado.

Los virus causan la mayoría de los casos de hepatitis. El tipo de hepatitis recibe su nombre de acuerdo con el virus que la produjo; por ejemplo, hepatitis A, hepatitis B o hepatitis C. El consumo de drogas o alcohol también puede provocar una hepatitis. En otros casos, su organismo ataca por equivocación células sanas en el hígado.

Algunas personas que tienen hepatitis no presentan síntomas. Otras pueden presentar:

  • Pérdida del apetito
  • Náusea y vómitos
  • Diarrea
  • Orina oscura y evacuaciones de coloración pálida
  • Dolor abdominal
  • Ictericia, tonalidad amarilla de la piel y los ojos

Algunas formas de hepatitis son leves, y otros pueden ser graves. Algunas pueden conducir a la cicatrización, llamada cirrosis, o provocar cáncer de hígado.

Algunas veces, la hepatitis desaparece por sí sola. Si no sucede así, puede tratarse con fármacos. Otras veces, la hepatitis dura toda la vida. Las vacunas pueden ayudar a prevenir algunas formas virales.

La hepatitis es una enfermedad inflamatoria que afecta al hígado. Su causa puede ser infecciosa (viral, bacteriana, etc.), inmunitaria (por autoanticuerpos, hepatitis autoinmune) o tóxica (por ejemplo por alcohol, sustancia tóxicas o fármacos). También es considerada, dependiendo de su etiología, una enfermedad de transmisión sexual.

Hay virus específicos para la hepatitis (virus hepatotropos), es decir, aquellos que solo provocan hepatitis. Existen muchos virus: A, B, C, D, E, F y G. Los más importantes son los virus A, B, y C; en menor medida, el D y el E, siendo F y G los últimos descritos y los menos estudiados.

La hepatitis es una enfermedad de la que se conocen numerosas causas:

  • Infecciones por virus, bacterias, parásitos, etc.
  • Trastornos de tipo autoinmune.
  • Lesiones debidas a la interrupción de la irrigación sanguínea normal del hígado.
  • Daños cerebrales
  • Presencia en el organismo de determinadas drogas, toxinas, medicamentos, etc.
  • Presencia de trastornos de tipo hereditario como fibrosis quística o enfermedad de Wilson.
  • Transfusiones de sangre

Hepatitis virales

Vías de transmisión

Virus A (HAV) y E (HEV): fecal-oral. La forma de transmisión más frecuente es por el agua contaminada: verduras lavadas con esta agua, mariscos de aguas pantanosas, etc., por lo que la higiene es fundamental para una buena prevención. También lo puede contagiar un familiar o cualquier otra persona infectada por el virus.
Se cuenta con vacunas seguras y eficaces para prevenir la infección por el VHA y por el VHE, pero no tienen una distribución amplia.

Virus B (HBV), D (HDV). Por vía parenteral: por transfusiones, heridas, jeringas contaminadas; por contacto sexual al estar presente los virus en los distintos fluidos corporales o por relaciones sexuales traumáticas con heridas.

También puede transmitirse de la madre infectada a la criatura en el momento del parto o de un miembro de la familia infectado a un bebé.

Otra posibilidad es la transmisión mediante transfusiones de sangre y productos sanguíneos contaminados, inyecciones con instrumentos contaminados durante intervenciones médicas y el consumo de drogas inyectables. El VHB también plantea un riesgo para el personal sanitario cuando este sufre pinchazos accidentales de aguja mientras asiste a personas infectadas por el virus. Existe una vacuna segura y eficaz para prevenir esta infección.

Las infecciones por el virus de la hepatitis D (VHD) solo ocurren en las personas infectadas con el VHB; la infección simultánea por ambos virus puede causar una afección más grave y tener un desenlace peor. Hay vacunas seguras y eficaces contra la hepatitis B que brindan protección contra la infección por el VHD.

Virus C (HCV); Por vía parenteral, contaminación con sangre infectada, se ha encontrado presencia del virus en algunos fluidos aunque no puede considerarse en cantidad como para producir la trasmisión del virus. El contagio por vía sexual de la hepatitis C es muy poco frecuente; se cree que se transmite por vía parenteral.
El virus de la hepatitis C (VHC) se transmite casi siempre por exposición a sangre contaminada, lo cual puede suceder mediante transfusiones de sangre y derivados contaminados, inyecciones con instrumentos contaminados durante intervenciones médicas y el consumo de drogas inyectables. La transmisión sexual también es posible, pero mucho menos común. No hay vacuna contra la infección por el VHC.

Epidemiología

Hepatitis A: Se transmite por el contacto con deposiciones de otro enfermo, el consumo de alimentos contaminados y deficientemente lavados (como verduras regadas con aguas no tratadas o en contacto con vectores, como moscas o cucarachas). Puede afectar a cualquier individuo y tener carácter epidémico en aquellos lugares que no cuenten con tratamiento adecuado de sus aguas servidas. En países más desarrollados la hepatitis A afecta principalmente a casos aislados de individuos, aunque han ocurrido epidemias que han llegado a cubrir grandes áreas en el pasado. Si bien hoy en día existen vacunas que pueden prevenirla, las condiciones de saneamiento ambiental y las normas de higiene son la forma más eficaz de evitar su desarrollo.

Hepatitis B: es una enfermedad grave causada por un virus que se transmite por la sangre o por vía sexual desde un enfermo con hepatitis activa o de un portador sano del virus de la hepatitis B (VHB). Puede causar una infección aguda o crónica y así persistir en la sangre, causando cirrosis (cicatrización) del hígado, cáncer del hígado, insuficiencia hepática y la muerte. También existe una vacuna para su prevención.

Hepatitis C: es una enfermedad del hígado causada por el virus hepatitis C (VHC) que se encuentra en la sangre de las personas que tienen la enfermedad. La infección del VHC también es transmitida mediante el contacto con la sangre de una persona infectada (en etapa de actividad o portación del virus) y también es causa de hepatitis crónica, cirrosis, cáncer de hígado, insuficiencia hepática y muerte.

Hepatitis D: es un virus defectuoso que necesita el virus de hepatitis B para existir. El virus de la hepatitis D (VHD) se encuentra en la sangre de las personas infectadas con el virus.

Hepatitis E: es un virus (VHE) que se transmite en forma muy similar al virus de hepatitis A. Se disemina a través de agua contaminada.

Hepatitis F: de aparición reciente, puede ser el mismo conocido como G.

Hepatitis G: es el virus más nuevo, se conoce poco. Se cree que se transmite a través de la sangre sobre todo en personas que usan drogas endovenosas, y se supone que con otras enfermedades y tratamientos relacionados con la coagulación.

De below CDC Travelers' Health: Yellow Book Chapter 4 – Prevention of Specific Infectious Diseases: Hepatitis, Viral
De below CDC Travelers' Health: Yellow Book Chapter 4 – Prevention of Specific Infectious Diseases: Hepatitis, Viral
De below CDC Travelers' Health: Yellow Book Chapter 4 – Prevention of Specific Infectious Diseases: Hepatitis, Viral

Patogenia

En circunstancias normales, no hay constancia de que ninguno de los virus de la hepatitis sea directamente citopático para los hepatocitos. Los datos disponibles sugieren que las manifestaciones clínicas y la evolución que siguen a la lesión hepática aguda propia de una hepatitis vírica son determinadas por las respuestas inmunitarias del paciente.

Todas las infecciones por virus de la hepatitis tienen un periodo de incubación largo:

  • Virus A y E: entre 15 y 30 días.
  • Virus B, C y D: puede llegar hasta 3 meses.

Fuentes: Medlineplus / WHO / Hepatitis